Nuestra Historia

CCPCCPLa historia del Centro Cultural Poveda no puede entenderse sin remontarse a marzo de 1912, momento en el que Pedro Poveda Castroverde abre en Linares la segunda Academia de su recién nacido proyecto de crear una Institución Católica de Enseñanza (un conjunto de centros educativos para el profesorado católico) a la que puso bajo la protección de Santa Teresa de Jesús, quien finalmente daría nombre a la misma.

Esta Academia fue un centro pionero en la ciudad, en la que colaboraron varias maestras muy reconocidas en la ciudad que, a su vez, regentaban sus propias escuelas privadas, tal como se concebía entonces la enseñanza.

En ella se atendía no solo a jóvenes que se preparaban para obtener el título de Magisterio o a las que pretendían ingresar en las Escuelas Normales, sino que se impartía enseñanza primaria gratuita para jóvenes obreras y alumnas que carecían de medios económicos, escuela dominical, catequesis,...

En 1913, la actividad de la Academia se complementa con el recién creado Centro Pedagógico de Cultura Femenina, que ofrece conferencias, debates, cursillos, creación y mantenimiento de un pequeño museo… En este Centro, las profesoras y alumnas recibían una formación adicional que ampliaba su formación cultural y propiciaba su inserción cualificada en la sociedad de la época.

En este mismo año se comenzó a editar en la ciudad el Boletín de la Academia de Santa Teresa de Jesús, publicación que pretende servir de medio de comunicación entre las profesoras y alumnas de las distintas Academias que se van abriendo en diversas ciudades españolas. Se publicará durante casi dos años y superará los noventa números, pasando después a realizarse y distribuirse desde Jaén.

En los últimos años de la década de los 70, se retoma y actualiza la idea del Centro Pedagógico, , creándose el Centro Cultural Poveda, bajo el formato de Centro de Animación Sociocultural, el cual, a través de diversas configuraciones y modos de presencia, continúa trabajando en la actualidad por la creación y difusión de la cultura en Linares.

En los tres últimos años ha dedicado parte de su programación a recordar sus cien años de historia y a homenajear a todas las personas que en este siglo de existencia han hecho posible el sueño de su fundador.