"Dad al César lo que es del César"

SeminarioSiguiendo con el Seminario de Cristología, el pasado día 13 de marzo, Don Pedro Heredia abordaba el acercamiento a las palabras de Jesús: “Dad al César lo que es del César”, frase que, como siempre, analizó a la luz de las intenciones del Maestro. Don Pedro nos recordó, como es habitual, la necesidad de conocer el ambiente histórico en el que se desarrolla toda la vida y enseñanzas de Jesús, lo que lleva a la certeza de que sus frases, generalmente, no son como las hemos pensado ni aprendido, que hay un trasfondo más hondo y más de denuncia social de lo que presuponemos.

semin 5Jesús había tenido unos días antes el conocido altercado cuando expulsó y afeó la conducta de los mercaderes en el templo. A partir de ahí, fariseos, fanáticos de la Ley, y herodianos, siempre a la sombra e interés del poder, se unieron para decididamente acabar con Él. 

Comenzando por alabanzas hipócritas a su autoridad, los fariseos y herodianos camuflaban la mala intención, con el cinismo que les caracterizaba, ante el pueblo, olvidando los sufrimientos y humillaciones de los que ellos eran causantes, por los tremendos impuestos que recaían sobre ellos y que, sin embargo, permanecían atentos a Jesús, dispuestos a escuchar la respuesta que les salvara de todo.

semin 3La pregunta fue simplemente: ¿Es lícito pagar impuestos? Y enseñaban una moneda del César que quería representar el poder político y el religioso, toda una afrenta al pueblo judío. Esa fue la simple pregunta. Jesús no les dijo ni sí ni no, sólo pronunció: Devolved. Devolved al pueblo, al que tenéis esclavizado, su libertad. Devolved todo lo que les habéis quitado, devolvedle al Dios que habéis usurpado. Devolvedles su dignidad.

A los presentes se nos abrió otra perspectiva con la palabra DEVOLVED, en su traducción exacta. Jesús dice Devolved y también nos lo puede decir en este tiempo. 

No fue tan sencilla la respuesta de Jesús de Nazaret. No fue “DAD”, que no podemos dar lo que no nos pertenece, pero sí podemos “DEVOLVER” lo que tampoco nos pertenece.  El lenguaje va más allá de sí mismo para el que tenga oídos para oír.