DE NUEVO AQUÍ

ConciertoBienvenidos al curso que se abre y que nos llevará hasta 2015, el año en el que se celebrarán los 500 años del nacimiento de Nuestra Santa más paradigmática: Teresa de Jesús.

Concierto 2La apertura se ha querido hacer con música, siempre el arte y la cultura desde la perspectiva cristiana y comprometida, de enriquecimiento interior personal y de todos para todos, todo acompañado de los sonidos y los silencios que transformarán, elevarán y modificarán nuestro sentir para llevarlo a la fe y el compromiso de cada uno y cada día.  Para complementar la tarde, todo escenificado  en el marco incomparable del patio de la Casa, cuando la tarde de otoño caía mansamente, no se presagiaba lluvia y los vencejos acompañaban con su algarabía los preparativos de la presentación del concierto que iba a tener lugar.

Concierto 3El concierto estuvo a cargo de 3 alumnas de canto del Centro de Estudios MUSICAL LINARES, preparados por su profesor y tenor Joaquín Robles, que ya conocemos de otras ediciones y al que agradecemos su magnífica disposición para ofrecernos esta tarde de concierto. Este grupo viene desarrollando una importante actividad como centro de estudios privado, posibilitando un acceso a la música de forma no reglada. Las piezas,  seleccionadas exquisitamente, se mantuvieron en las voces de Lola Nájera, Úrsula Plaza y María Ortiz, acompañadas al piano por Francisco Javier Sánchez y arropados por Rosa Ruíz, de Musical Linares.

Concierto 7Cuando empezó a sonar el Ave María de Schubert  en la voz de Lola Nájera, una niña de 10 años con repertorio de soprano, la dulzura de su voz empapaba las hiedras y se entremezclaba con los asistentes. La belleza era completa, música y voz, inocencia y calidez, todo ensamblado hizo presagiar una tarde memorable y emotiva.

Concierto 6Fueron tres niñas, tres mujeres en ciernes, la dulzura de Lola, la belleza y profesionalidad de Úrsula y la hondura de María, llenaron el entorno con  temas de Ópera y Zarzuela. El orgullo y la atención de Joaquín, profesor amante de la música,  el arropamiento y arrobo de Rosa Ruiz, directora de la Academia Musical Linares, la templanza y acompañamiento del piano y la emoción de cuantos asistíamos a esta velada, la hicieron memorable.

Las felicitaciones y los aplausos eran sinceros y entregados, sobre todo a las niñas y a su Academia que tanto bien está haciendo por conservar los valores que subyacen en las voces y en el trabajo por hacer un mundo mejor.