EDUCAR EN DERECHOS HUMANOS

garcia roca Un día más, de todos los vividos durante este curso, nos hemos enriquecido interior y exteriormente con la charla “Educar en Derechos Humanos” impartida por Ximo García Roca. Sabíamos que iba a ser interesante y rigurosa y no nos defraudó en absoluto.Presentación

En principio, el título de “Educar en Derechos Humanos” podía conducir a una sucesión de derechos inalienables a todo ser humano desde el lógico buceo sobre aquello que nunca debimos perder y que hay que transmitir. Pero no, se ha ido más hondo. En este tiempo en el que se cuestionan y se pierden tantos valores debemos mantener los más esenciales que nos permitan salir adelante y educar a la luz del foco que son los Derechos Humanos provenientes de nuestras capacidades. Desde este enfoque se nos llevó a defender estos derechos a partir de los denominados “tránsitos”, un compromiso de resistencia y evolución personal contra todo desánimo.

garcia roca 4El primer tránsito es pasar del ser extraño al ser igual, buscando lo que nos une que, dejando de lado diferencias y estereotipos, son precisamente los Derechos Humanos,  “la conciencia moral de descubrir y acoger al otro”. El segundo tránsito nos lleva a pasar de dormidos a indignados, despertar a la indignación que nos produce la conculcación de lo que nos corresponde, una indignación nacida del amor, porque “el que no se cabrea ante esto no ama realmente”. El tercer tránsito nos hace pasar del vértigo al sosiego, conformar unas comunidades de sosiego activas que impidan que defendamos unas capacidades para ningunear otras, que busquen ese sosiego ante la verdad. Finalmente, el cuarto tránsito nos transforma de impotentes en esperanzados a base de luchar contra “las pasiones tristes”, evitando la sociedad del cansancio, propiciando la esperanza, el saber esperar, el saber perseguir proyectos que nos entusiasmen en el presente, el saber luchar por los procesos que nos lleven a la consecución de la esperanza en lo que creemos.

Una gran reflexión, una nueva energía para despertar, protestar y seguir, aunque esto sea lo único que nos quede por hacer, porque la necesidad de luchar por los Derechos Humanos, todavía continua. Lo importante es escuchar y hacerlo vida, “acoger, acompañar y defender sin dejar de presionar, vigilar y movilizarnos colectivamente”. A nivel individual no decaer ante lo que consideramos justo e inherente al ser humano en su primera esencia: nuestros derechos como personas.