¡Feliz Pascua!

PascuaEl pasado domingo, 27 de Abril, tuvo lugar la celebración de la Pascua, la Eucaristía vivida por todos con la profundización de La Palabra de la mano de Don Pedro Heredia y el acompañamiento del Coro de la Santa Cruz.

pascua¡Hemos visto al Señor! Jesús ha resucitado y ya es el Señor para todos. En el Evangelio se leen las primeras apariciones de Jesús a los discípulos, que permanecían con las puertas cerradas “por temor de los judíos”. En la primera aparición Jesús les dice “Paz a vosotros”. Por dos veces más, tres veces, en sucesivas apariciones, Jesús vuelve a decir: “Paz a vosotros”. Habiendo desconfiado Tomás y escuchando de sus compañeros la buena nueva de que “habían visto al Señor”, Jesús vuelve entre ellos y le propone que toque sus manos y su costado. Tomás le contesta: “Señor mío y Dios mío”.  Jesús, entonces, nos habla directamente a nosotros y nos dice:

pascua 3“Dichosos los que sin ver han creído”. Jesús, el Señor, no se deja nada atrás, nos mira y nos da la oportunidad de contestar. No tenemos que ser incrédulos sino creyentes, pero sin la duda de Tomás nunca se hubieran expresado unas palabras tan bellas, tan fieles, tan hondas y tan necesarias para los seres humanos ante Dios. Basta decir “Señor mío y Dios mío” para que la paz entre en nosotros.

pascua 4Don Pedro Heredia ha entresacado con la profundidad y la vivencia que le caracteriza, los valores que se desprenden de estos primeros encuentros entre Jesús y los discípulos, todos se relacionan, cada uno lleva al otro hasta formar un todo que da significado al cristiano de hoy y  de todos los tiempos. En primer lugar es la fe en Jesús resucitado la que mantiene nuestra unión con Él, una fe fuerte que debe ir acompañada por la reconciliación entre todos y con uno mismo. Sin lugar a dudas, la reconciliación nos lleva a la paz, una paz que se siente dentro y se manifiesta fuera en forma de alegría. Fe, reconciliación, paz y alegría son las señas de identidad que nos dejó el Señor, así reconocerán que somos sus discípulos porque todo ello demuestra que hay Amor a Dios y a los demás, con apertura, sin miedo, haciendo de ellas una práctica de todos los días. Porque Jesús ha resucitado, porque Jesús es el Señor. 

Al finalizar la celebración de la Eucaristía pudimos disfrutar de una merienda compartida a base de chocolate y deliciosos dulces en un ambiente de amistad y compañerismo.

 

Mercedes Rueda

Fotos: Paqui de la Hoz