"Haití, otra mirada es posible"

HaitíA Linares ha llegado la exposición fotográfica denominada HAITÍ, OTRA MIRADA ES POSIBLE organizada por el Centro Cultural Poveda, el Comité "Oscar Romero" y la HOAC dentro de las VIII Jornadas por los Derechos Humanos. Esta exposición consta que 35 imágenes tomadas por Fernando Mármol Hueso, voluntario de InteRed durante el verano de 2012, mientras se desarrollaban los trabajos de reconstrucción de dos escuelas muy próximas a la frontera con la República Dominicana, proyecto al que había acudido junto a su mujer, Loreto Camacho, también voluntaria de InteRed-Jaén.

HaitíEl objetivo principal de esta muestra es acercarnos a la realidad de este país desde los ojos del voluntario/a, que llega a ella desde la solidaridad y con la ilusión de transformar esa sociedad a través de la acción personal. Con ella Linares ha tomado conciencia de lo que significa InteRed, ONG de desarrollo impulsada por la Institución Teresiana desde hace 20 años, y su trabajo de voluntariado alrededor del mundo. Permanecerá en la Sala de Exposiciones de El Pósito hasta el 14 de Diciembre.

Hasta ahí la información externa del significado de esta entrañable exposición. Sin embargo, con ser muy reveladora, esta certeza no llega al impacto que provocó en los que asistimos a su inauguración y vimos la serie de fotografías que no sólo hacen otra mirada posible, sino otro mundo real que vimos que existía detrás de las palabras de Loreto y Fernando, de su emoción y su nostalgia y de los rostros reales, no posibles, que emergen de cada instantánea, rostros de los que sobresalían los ojos, los ojos de los niños y niñas, de los viejos y viejas, ojos por los que se inicia y pasa la vida de otro mundo que nos necesita y que sin embargo nos recibe con toda naturalidad.

HaitíA través de esos ojos, transparentes y expectantes los de los niños y llenos de experiencias serenas los de los viejos, nos vemos sumergidos en la vivencia y la simbiosis que se produce en la profunda compenetración, incluso sin palabras porque como se puede comprobar una imagen vale más que cualquiera de ellas, entre la persona voluntaria y la receptora. En ellas, en las fotos, se confunden los papeles, se ofrece, sin llegar a saber, ni a pensar, quién da a quien. La gente de Haití, como la de cualquier otra parte del mundo, marca una huella indeleble en el voluntario o voluntaria. A veces creemos que con el voluntariado vamos a aportar, cuando en realidad lo que vamos es a compartir, a simbiotizar algo y nunca medible, siempre intangible y pleno, enriquecedor para ambas partes. Cuando se vuelve, eso es lo que queda, eso dicen los ojos que se asoman en esta exposición.

Deseamos que tanto la visita como la información que nos puede llevar a adquirir alguna de estas fotografías en apoyo necesario para mejorar la calidad de vida de los que existen al otro lado, sirva para tratar de experimentar el verdadero significado de compartir, de lo que tan necesitados estamos todos. Ellos y nosotros.