Eucaristía de final de curso 2018-2019

19 6 23   También la comunidad cristiana del Centro Cultural Poveda quiso agradecer a Dios todo lo vivido durante el curso que termina con una celebración de la Eucaristía, coincidiendo con la festividad del Corpus Christi, que fue oficiada por el sacerdote don Pedro Heredia y animada por el Coro parroquial de la Santa Cruz.

   En la monición de entrada se recordó a Antonia López Arista, cuyo centenario se ha conmemorado durante el curso y se profundizó en el significado de la festividad del Corpus Christi, misterio insondable en el que se cumple el amor y la entrega de Jesús, que está entre nosotros, en su máxima expresión, como es la Eucaristía. En palabras del sacerdote, Él instituyó este sacramento, conforme a sus palabras: “haced esto en memoria mía”. Lo importante –dijo– es qué y cómo lo hizo, porque la Eucaristía es la comunión con Cristo, que se hace humano y hermano de todos nosotros a través de la fe.

   El evangelio del día, el reparto de los panes y los peces, fue objeto de un original acercamiento del sacerdote en la homilía. El número siete, que simboliza la totalidad, adquiere su significado en este contexto como respuesta al encargo de Jesús: “dadles vosotros de comer”. Jesús provoca la generosa respuesta del gentío y parte, reparte y sacia a todos. Nadie queda fuera de su entrega. De todos para todos.

   Se inicia el verano, un punto y seguido, una oportunidad abierta al descanso y al perfeccionamiento. Con el deseo de un próximo curso en el que avanzar y profundizar en lo vivido, sabiendo que queda mucho por hacer, terminó la velada con la degustación de una cena compartida en la que se hizo evidente la gran hermandad y el espíritu comunitario que nos une.

Texto y fotos: C.C.P.