"A la Sombra de la Higuera"

18 4 1318 4 13 1   El pasado viernes, 13 de abril, Isabel Mª Barragán Vicaria presentó en el Centro Cultural Poveda su primera novela: “A la sombra de la higuera”, en la que pone de manifiesto “la grandeza de lo cotidiano en la excitante aventura de vivir”.

   La autora, nacida en Marmolejo, que realizó sus estudios universitarios en la Escuela de Magisterio de Jaén, es también aficionada a la pintura y autora de varias obras infantiles que han sido llevadas a escena.

   Comenzó la presentación Isabel desarrollando dos ideas: de una parte, reconoció que su vocación como maestra de primaria es la que la ha movido en muchas facetas de su vida y que esta vocación prácticamente vino suscitada por los valores que le inculcaban en su casa; de otra, que su novela surge de la experiencia vivida y del convencimiento de que en la vida hay más de bueno que de malo, aunque lo segundo haga más ruido que lo primero. La novela parte de estas dos experiencias.

   Entrando ya en la novela, mencionó la figura de su abuelo Bartolo, de quien dijo que es un gran responsable de que “A la sombra de la higuera” hoy esté, ya, en su segunda edición y siendo leída en muchos lugares de Andalucía e incluso fuera de ella.

   Su abuelo ha sido un referente fundamental para Isabel; de quien dijo que “sin hacer nada extraño, raro o impuesto, era una persona respetada por todos; por lo tanto, no había otra opción que acatar lo que él decía”. Analizando esta realidad, la autora reconoce que esto ocurría porque él transmitía con su propia manera de ser que el respeto es la única opción posible en el trato con cualquier persona.

18 4 13 2   Comentó también que, cuando, en ocasiones, en su trabajo como docente o en conversaciones informales los padres reconocen su dificultad para educar a los hijos, ella siempre les pide que busquen algún referente en la familia, como lo fue su abuelo para ella; hasta el punto de haberlo convertido en el co-protagonista de la novela, bajo la personalidad de Don Benito, el abuelo de José, el niño con quien va a pasar el verano en la finca familiar de los alrededores de Marmolejo.

   Así lo reconocen incluso muchos lectores que escriben a la autora poniendo de manifiesto que todos hemos tenido un Don Benito en nuestras vidas; que lo único que hace falta es valorarlos convenientemente.

   Cada uno de los once capítulos de la novela está titulado con un refrán, que resume las vivencias cotidianas de nieto y abuelo y los valores que aquel va recibiendo a través de los momentos de convivencia entre ambos; experiencias cotidianas, sencillas, que calan en el espíritu del pequeño y le ayudan a crecer.

   Pasó después a comentar algunas vicisitudes de la edición, cuyo responsable es su pareja, Rafael Martín Mateos, tras no haber aceptado las condiciones que le impuso alguna editorial a la que le hizo llegar el manuscrito. La cubierta es obra de José Adolfo Hierrezuelo, artista malagueño, pintor y orfebre. Se ha incluido además un plano dibujado a mano del Marmolejo de los años ochenta, para que los lectores que no lo conocieron puedan situar mejor los recorridos que los personajes hacen en el transcurso de la novela. Su autor es Laureano Pérez, exalumno de la autora en sus talleres de teatro.

   “A la sombra de la higuera” es, en definitiva, un cúmulo de filosofía de vida, cuyo punto de partida, como ha quedado dicho, es el regreso hasta Marmolejo de una pareja, cansada de la deshumanización de la gran ciudad, deseosa de que su hijo disfrute de unas relaciones familiares sencillas y cercanas, en un entorno natural, que los lleven a todos a ser más felices; para lo cual resultará clave la figura del abuelo, Don Benito, quien ayuda a su nieto a descubrir sus propias capacidades y le transmite el deseo de atreverse, de ser audaz.

   Como final del acto se abrió un coloquio donde muchos asistentes expresaron los recuerdos que la presentación les había evocado de su niñez y la importancia de los referentes que han tenido en su vida. Posteriormente, la autora firmó un buen número de ejemplares y departió con muchos de los asistentes, entre quienes se encontraban varios familiares y amigos, alguno de los cuales, según comentó la propia Isabel, están presentes como personajes en la novela.

Texto y fotos: C.C.P.