Celebrando Adviento

17 12 3 2La llegada del adviento trae para los cristianos la invitación a seguir dejando espacio a Dios en nuestras vidas. Es una oportunidad para escuchar de nuevo su promesa; promesa de nueva vida, de un nuevo aliento.

Por ello la comunidad Institución Teresiana se reunió el día tres de diciembre, comienzo de este tiempo de adviento.

La música de Ain Karem, los textos bíblicos del profeta Isaías y otros textos para la reflexión, sumergieron a los participantes en un tiempo intenso de oración, a lo largo de la cual pudieron recorrer y reconocer lo que de sorpresa trae este tiempo.

“No recordéis las cosas pasadas, no penséis en lo antiguo. Mirad que realizo algo nuevo; ya está brotando, ¿no lo notáis?” (Is 43)

17 12 3 1Adviento, estrenar lo nuevo sin olvidar nuestra historia; historia con momentos de gozo y alegría. Historia de relaciones, compromisos, experiencias; una historia abierta al futuro; una historia que se va modificando, en la que la presencia del Señor promete algo nuevo, diferente, quizás atrevido.

“Pero los que esperan al Señor renuevan sus fuerzas, echan a las águilas sin cansarse, sin fatigarse” (Is 40)

No se trata de cambiar por cambiar.  Esperamos en el Señor, pero con los pies en el suelo, con el deseo de encontrarlo en la entrega callada, en lo que toca cada día; en esos compromisos tan callados como necesarios.

“Como dice la Escritura, anunciamos lo que el ojo no vio, ni el oído oyó, ni al corazón del hombre llegó, lo que Dios prepara para los que le aman” (1Cor)

La venida del Señor nos habla de novedad, que casi siempre nos ilusiona y otras veces choca con la necesidad de tener ciertas seguridades.

Pedimos al Señor que nos abra a esa novedad de su venida, porque nuestras inquietudes siguen necesitando de su presencia nueva y sorprendente que tanto nos consuela y ayuda.

17 12 3 4Pedimos que nos sorprenda con su promesa de una vida más auténtica, haciéndonos capaces para la entrega generosa, para el perdón, para la convivencia, para acercarnos a quienes necesitan de nosotros.

Posteriormente, los participantes se trasladaron a la basílica de Santa María la Mayor, donde nos unimos a la comunidad parroquial para recordar en la eucaristía del día la figura de Pedro Poveda en el aniversario de su nacimiento.

En una homilía entrañable, el párroco, don Sebastián Pedregosa, recordó a este sacerdote linarense, fundador de la Institución Teresiana, como un hombre de fe que se supo instrumento de Dios para llevar a cabo una misión y ofrecer a otras personas la posibilidad de compartirla.

Al finalizar la eucaristía se expuso a la veneración de los asistentes la reliquia del santo linarense que se custodia en este tempo.

Los asistentes reconocieron al final de la tarde que les quedó un sentimiento de gratitud por poder compartir estos momentos y por la vida de San Pedro Poveda.

Texto y fotos relacionadas con P. Poveda: C. C. P.

Foto planta: tomada de Internet (Sushobhan-badhai)