NUEVO CURSO, NUEVOS PROYECTOS

17 9 30 1Con alguna anticipación a lo que viene siendo habitual, el pasado fin de semana se desarrollaron en el Centro las actividades de apertura del curso 2017/18, que vendrá marcado por la celebración del Centenario del fallecimiento de Antonia López Arista –“alma de la Obra teresiana,  como la definió el propio padre Poveda”– con un interesante programa de actos conmemorativos.

La primera cita fue la presentación de la memoria del curso anterior y la prospectiva y un avance de programación para el actual. Corrió a cargo de Belén Muñoz y Gregorio Sánchez, quienes fueron haciendo un recorrido, acompañado por una presentación multimedia, por las acciones emprendidas en cada una de las cuatro grandes áreas de trabajo que se vienen desarrollando desde hace varios años. Tuvo lugar el sábado, 30 de septiembre a las siete de la tarde.

17 9 30 2A continuación, en el patio del Centro se dio cita un buen número de personas para asistir a un recital poético ofrecido por Lorenzo Martínez Aguilar, quien bajo el título “Como quien busca la luz” presentó una antología de sus últimas publicaciones (Manual de invierno y Territorio de sombras) y, en absoluta primicia, algunos versos extraídos de su poemario, aún inédito, Rituales de paso.

17 9 30 3El público pudo disfrutar de un extenso recital en el que el verso sentido, parido y declamado por su autor se adueñó del espacio y de la entraña de los asistentes, para mostrar descarnada pero apasionadamente la condición humana –como anunció el presentador–; una velada intensa, en la que la vida, tantas veces amenazada, preterida, se abrió paso en forma de verso para dar un aldabonazo a las conciencias adormecidas por los medios de comunicación.

Al día siguiente, domingo, 1 de octubre, culminaron los actos de apertura con una celebración eucarística, presidida por D. Pedro Heredia, y animada por el coro de la parroquia de la Santa Cruz.

17 9 30 4Con una preparación muy cuidada, a cargo del equipo de liturgia, destacó de manera especial el momento de las ofrendas, en el que, junto al pan y al vino, se presentaron las imágenes de unos pies descalzos y de un corazón, símbolos de la disponibilidad, del deseo de continuar trabajando en la construcción del Reino a través de las actividades del Centro, “con la cabeza y el corazón en el momento presente”, como habría querido el fundador.

Los asistentes comentaron también muy positivamente la homilía, en la que el celebrante, al hilo del evangelio, encareció la importancia de la palabra dada, de la sinceridad, de la falta de subterfugios en las relaciones con los demás, siguiendo el ejemplo del propio Jesús. “Que vuestro sí sea sí y vuestro no, sea no”, resumió gráficamente.

Finalizó la velada con una muy agradable cena compartida, en la que cada cual ofreció sus mejores creaciones gastronómicas y se comentó en un clima muy agradable la actualidad de un día especialmente intenso en España.