Experiencias de cooperación en campos de refugiados

17 3 24 2El pasado viernes, 24 de Marzo, siguiendo con la serie de conferencias englobadas dentro de las XI Jornadas por los Derechos Humanos: “Vidas en la frontera”, organizadas por el Centro Cultural Poveda, la HOAC y el Comité Óscar Romero; se celebró la charla coloquio con el título "Experiencias de cooperación en campos de refugiados de Grecia", comunicada por Mariola Palma y Francisco Guzmán, militantes de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), compartieron con los asistentes su experiencia familiar, pues en su compromiso social de ayuda solidaria, están incluidos sus cuatro hijos.

Comenzaron su intervención con la frase “ni empezamos cuando fuimos, ni terminamos cuando volvimos” y para una mejor comprensión de su trabajo, lo dividieron en tres etapas: Antes, Durante y Después.

17 3 24 1Con “Antes”, se refieren a un periodo de reflexión en el ámbito familiar desde su fe y amor a Jesucristo, para atender a las personas necesitadas desde un compromiso solidario. Se apoyan en unas fotografías de los momentos vividos y se detienen en una de ellas en la que se puede leer “Mediterráneo lugar de encuentro, no de muerte”, porque esta pancarta tiene 22 años, lo que da idea del bagaje, el tiempo que llevan en estas tareas y el sufrimiento acumulado en las personas migrantes; de hecho, el Mediterráneo está considerado la fosa común más grande del mundo.

El tiempo que emplean en el recorrido las personas que huyen de sus países, por conflictos bélicos o por buscar un lugar para poder tener una vida mejor, puede durar años y en el camino tienen que franquear toda clase de peligros y los que consiguen llegar a su destino, se encuentran con una normativa que les ofrece asilo o expulsión, dependiendo de la situación de cada una; situación totalmente injusta, porque no se debería clasificar a las personas que huyen.

17 3 24 3“Durante”. Francisco explica la situación mientras estuvo en el campo de refugiados de Idomeni, situado en la frontera de Grecia con la República de Macedonia, que acogió a más de 14.000 refugiados y migrantes, una de sus actividades consistió en calentar agua, con unos medios bastante precarios, con el fin de bañar y asear a 100 niños diariamente. Mariola comenta su experiencia en Sounio, un campo de refugiados al sur de Atenas, la mayoría son jóvenes de Siria, que huían de ser alistados en el ejército o ejecutados, chavales con las mismas necesidades, ilusiones y proyectos que los nuestros. Para ellos los días son de un transcurrir lento de horas vacías, que se convierten en meses y el desánimo de encontrar una vida mejor, mientras se estudia su solicitud de asilo. Además había muchos niños solos y muchas madres con sus niños, viviendo en unas condiciones muy duras, donde la invisibilidad de la mujer alcanza su máxima expresión.

“Después”. Mariola y Francisco se definen como voluntarios, aunque realmente se consideran personas cabreadas con el sistema y obligadas a actuar, pero no solo ayudando en los campos de refugiados, sino llevando a las Instituciones Publicas el drama que están viviendo las personas migrantes, para que se articulen normativas, se respeten los Derechos Humanos y se actúe.

Finalizaron el acto con la afirmación del Papa Francisco de que la emergencia de los refugiados y de la inmigración es la "tragedia más grande después de la II Guerra Mundial". 

Texto y fotos: C.C.P.