"YO CREÍ, POR ESO HABLÉ"

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16 7 3 2Siempre el verano  para nosotros tiene una cita ineludible que lo divide en dos: el 28 de Julio, aniversario de la muerte de Pedro Poveda junto a la tapia del cementerio de la Almudena, en Madrid, como una de las primeras víctimas de la guerra civil. Ahora se cumplen 80 años.

Se podría pensar para quienes no le conocieran o no le conocen, quien era este sacerdote de Cristo al que asesinaron solamente diez días después de la proclamación de la guerra. Para quienes no le conozcan  deben preguntarse qué debía de haber hecho para tener este final a los 61 años.

Esta cita ineludible, toma verdadero  recuerdo en su ciudad natal, Linares. Todos los años en este día, se celebra la Eucaristía en una de las parroquias. Esta vez ha sido en el Buen Pastor, presidida por su párroco, Don José Armenteros. Y como si se hubiera estado haciendo la misma pregunta, este sacerdote se tomó el interés sincero de buscar la biografía de Pedro Poveda,  ahora Santo, desde que lo canonizó Juan Pablo II, como algo paradigmático de lo que es un santo actual del que tan necesitados estamos en este tiempo de superficialidad y falta de cultura educativa y cristiana.

La Eucaristía se centró en todas las cosas que hizo este hombre de fe en pro de la sociedad que vivió, tan convulsa, pero también para los tiempos de ahora, porque una educación y cultura integradora y conectada con el Evangelio siempre existe. Es, por tanto, una obra eterna.

Sí, San Pedro Poveda es santo, tiene hitos importantes en su vida como su estancia en Guadix y en Covadonga donde a los pies de la Santina  soñó e hizo realidad la Institución Teresiana.

El calor sofocante no desanimó a los presentes que participaron verdaderamente interesados. Animando la celebración litúrgica estaba el coro de la Santa Cruz.