CONFERENCIA Y TALLER CON EMMA MARTINEZ OCAÑA

16 3 2 6El primer fin de semana del mes de marzo hemos compartido con Emma Martínez Ocaña —miembro de la Institución Teresiana, licenciada en Historia y en Teología Espiritual y psicoterapeuta— una conferencia y un taller que corresponden al tercer año de los “Encuentros de Integración”  bajo el título ”Encontrar con Sabiduría Caminos de Felicidad”.

Las actividades contaron con la asistencia de muchas personas que la vienen siguiendo desde hace varios años.  Fue una experiencia muy enriquecedora en cuanto a interiorizar la necesidad de armonizar cabeza y corazón dentro de lo que podemos llamar “La razón cordial” de Adela Cortina.

En la conferencia, bajo el título de “Cómo vivir con la cabeza y el corazón en el momento presente”, Emma comenzó con la pregunta que nos hacemos continuamente: ¿Cómo está la cabeza y el corazón en el tiempo presente? Todo esto lo desarrolla en su último libro “Espiritualidad para un mundo de emergencia” sobre el que estamos reflexionando en un grupo permanente del Centro.

16 3 2 3Según la teoría de la ponente, el presente es un tiempo de emergencia, de dolor y dificultades, de oscuridad, de proceso entre lo nuevo que se vislumbra y lo viejo que se resiste a desaparecer. Ante ello hay que saber, tener fe en que toda noche termina en día, toda tempestad trae su arco iris de paz y todo muro que se levanta, se deshace con la red de relaciones que se ha aposentado entre nosotros. Es un tiempo de esperanza, de que algo nuevo acontece y que tenemos que afrontar con paz porque tenemos herramientas para hacerlo y una de ellas es armonizar cabeza y corazón.

La parte central de su alocución la sitúa en analizar la cabeza y el corazón. Manifiesta que la cabeza simboliza el pensar, organizar, reflexionar, buscar la verdad, aunque también siente según lo que haya registrado de nuestra vida.  Por otra parte, el corazón está ligado a los sentimientos, es el núcleo de la persona, el lugar donde Dios nos habla. Tiene también un minúsculo cerebro que manda más información al cerebro que lo que de éste sale y acierta y se equivoca como en todo proceso evolutivo de los aprendizajes. La reflexión final recomienda que no deben ir ninguno de los dos por su parte sino armonizarse y cuidarlos en unión para que nos centre en el amor, en conseguir unificarlos en un todo limpio. 

16 3 2 7Una conferencia muy interesante, muy educativa y clarificadora, a lo que nos tiene acostumbrados Emma y que mantuvo el interés en todo el tiempo, llevando a la reflexión sincera y a la confianza en la fe y en la esperanza. Jesús fue un hombre que supo vivir con la cabeza y el corazón en su momento histórico, nosotros debemos hacer lo mismo en el nuestro. Él nos previno sobre no endurecer nuestro corazón y prometió darnos uno nuevo, lúcido, contemplativo, compasivo y misericordioso. Nos invitó a “dejarnos seducir por el amor de la vida”.  Él vivió conforme al corazón, a ese corazón que tiene cerebro y que justifica el amor.

En los dos siguientes días se realizó el tallerEl camino del presente”, impartido también por Emma Martínez Ocaña y con la participación entusiasta de muchas personas. En él se pretendía aprender a saber mirar y mirarse con “honradez y fidelidad a lo real”. A través de la meditación profunda como experiencia integradora de toda la persona, de la fe y la vida, de la contemplación y el compromiso, se buscaba acoger, provocar, compartir, iluminar y confrontar experiencias desde el Evangelio de Jesús.

16 3 2 5El taller dio comienzo definiendo, en qué consiste saber vivir el presente y por qué es un camino de felicidad, este “presente”, nos conduce a saborear la cotidianeidad y entender qué nos dificulta recrearla y disfrutarla. El camino del presente nos reclama aprender el “control” de la mente y para este fin se necesita saber controlarla y conocer dónde están las dificultades de nuestros pensamientos para conseguirlo; el sentido del humor, es un camino para relativizar y vivir mejor las dificultades de la vida cotidiana. El camino del presente tiene que ver con estar allí donde está nuestro cuerpo. Jesús vive el presente y anima a hacer verdad: “bástele a cada día su propio afán”.

Finalizado el taller se abrió un pequeño coloquio donde los participantes pusieron de manifiesto lo que les había aportado la experiencia: Un fin de semana muy completo que enseña el camino del “recogimiento, intimidad con lo transcendente, vivir el presente con el corazón y la mente, experiencia sanadora, aprender de Jesús a vivir el amor con humor, poner palabra y luz a lo que la persona busca, revelación de lucidez a través del grupo...”

 Texto y fotos: Centro Cultural Poveda